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Adopta un amigo
Los animales son seres sensibles, que requieren de nuestra atención y cuidados. Piénsatelo tantas veces como haga falta, y no actúes por impulsos emocionales o por deseos poco meditados. Si al final te decides, debes asumir una serie de compromisos ineludibles. Los animales idóneos para convivir en el entorno humano son los perros y los gatos. Después de haber servido a las personas para multitud de tareas durante años, tenemos una especie de “obligación moral” hacia ellos que se fundamenta en proporcionarles seguridad y bienestar.
Ninguna otra especie merece ser calificada con rigor de “animal de compañía”, puesto que todas tienen su sitio en el medio natural y hacer que vivan en nuestras casas implica cercenar algunas de sus necesidades más básicas.
¿Dónde adoptar?
Consejos:
1. Considera siempre como primera posibilidad la adopción de un animal abandonado. Habla con las personas responsables del centro de acogida o de la sociedad protectora que gestione el servicio e infórmales de tus deseos y del entorno en el que vivirá. Ellos sabrán aconsejarte en cuanto a las características del animal.
2. Un perro puede vivir sin problemas 12 ó 14 años y los gatos incluso más. Piensa en ello antes de tomar una decisión ya que una vez que te comprometes, adquieres una responsabilidad que durará mucho tiempo, con pequeños inconvenientes y grandes satisfacciones.
3. Desde el momento de la adopción del animal, debes tener claro que tú eres la persona responsable de su bienestar y de su educación. Enséñale a tener un comportamiento adecuado, no se trata de inculcarle obediencia absoluta, sino de que aprenda normas básicas de convivencia. El respeto, el cariño y un poco de paciencia son siempre buenos consejeros.
4. Para que tu perro o gato esté sano, inscríbele como cliente a una clínica veterinaria. Acude a ellas tantas veces como necesite el animal. Recuerda que tú eres el responsable de su salud.
5. Recuerda que convivir con un animal de compañía tiene algunos inconvenientes. Lo habitual es que siempre suelte algo de pelo y que le apetezca acomodarse en el sofá. Algunos días deberás salir de paseo aunque el tiempo sea desapacible, después de alguna excursión al campo puede traer compañeros no previstos. Ten en cuenta también que las relaciones entre perros del mismo sexo, especialmente los machos, no son siempre amigables por eso procura evitar situaciones conflictivas, en especial durante las épocas de celo en las hembras. Existen razas de perros considerados como potencialmente peligrosos y su tenencia está sujeta a condiciones y obligaciones particulares.
Debes tener en cuenta también que la nueva situación implicará un pequeño pero constante gasto económico, con la comida, el servicio veterinario, los accesorios, el microchip o el seguro de responsabilidad civil.
Pero todas estas contrariedades son ínfimos detalles al lado de lo que significa compartir tu vida con un amigo.
6. Contempla la posibilidad de esterilizar a los animales que tengas a tu cargo. Aunque seas una persona responsable, siempre puede ocurrir un incidente no previsto. Deben desterrarse algunas ideas que giran en torno a esta práctica, puesto que las ventajas superan con mucho a los inconvenientes. La esterilización no modifica en gran medida el comportamiento de perros y gatos. su vitalidad, la demanda de afecto o las ganas de jugar, no cambian con la operación. Por el contrario, mejoran notablemente su calidad de vida y la de las familias que los atienden. Tu servicio veterinario te dará toda la información que precises al respecto. En cualquier caso, no permitas que tus animales anden sueltos sin control por espacios públicos, aunque sean amplios parques.
No olvides que existe toda una normativa de obligado cumplimiento en cuanto a la tenencia de animales de compañía, que incluye la identificación electrónica y censado de perros en el ayuntamiento del municipio de residencia habitual en el plazo de un mes desde el nacimiento o adquisición, así como disponer de su correspondiente Cartilla Oficial Canina y estar inscrito en el Registro General de Identificación de Animales de la Comunidad Autónoma del País Vasco (REGIA) y comunicar cualquier variación de los datos del Registro o situación del animal (baja por muerte o por traslado fuera del País Vasco, desaparición por pérdida o robo, etc.). Por otro lado, el propietario o poseedor del animal está obligado a recoger sus excrementos de la vía pública o mantenerlos sujetos con correa en determinados espacios. De la misma forma, recuerda que en muchos establecimientos todavía está vetada la presencia de animales.
¿Dónde adoptar?
A pesar de que la ley lo prohíbe expresamente, cada año miles de animales, especialmente perros, son abandonados en Euskadi. Muchos de ellos acaban teniendo que ser sacrificados ante la imposibilidad de encontrarles un compañero adecuado.
Para todas aquellas personas que sienten la necesidad de convivir con un animal, la adopción siempre es una alternativa sugerente. El animal es rescatado de una situación dolorosa y sabrá agradecerlo con creces. Además de los albergues municipales, existen otros gestionados por asociaciones sin ánimo de lucro, cuyo cometido es proporcionar animales en adopción a quien lo desee y ofrezca unas mínimas garantías. Las asociaciones y los albergues también promueven la adopción de animales sin dueño.
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